El casino Unión Liberal (1864–1949)
Alfred Bernabeu Sanchis, Cronista de la Ciudad de Ontinyent · Revista Almaig, Estudis i Documents, 2023
El actual Círculo Industrial Agrícola de Ontinyent tiene casi siglo y medio de historia, estrechamente ligada a la vida política y social de la ciudad. Este artículo reconstruye, a partir del archivo municipal y de la prensa de la época, tres episodios clave de la entidad que en 1864 nació como Círculo de la Unión Liberal, agrupando a liberales y conservadores frente al círculo carlista de la ciudad.
Acto I · El pleito de la placeta del Liberal (1916)
A finales del siglo XIX el casino obtuvo permiso para instalar una terraza con toldos y butacas de mimbre frente a su sede. En 1916, con un ayuntamiento dominado por regidores carlistas y un alcalde afín a ellos, se reabrió la disputa por esa ocupación de la vía pública. El conflicto político derivó en la detención del regidor conservador Daniel Gil y, como represalia indirecta contra el Círculo, en la suspensión de las fiestas de Moros y Cristianos de ese año, sustituidas por unos actos cívico-religiosos que decepcionaron a vecinos y visitantes. Un año más tarde, en 1917, el gobernador civil falló a favor del casino y este recuperó el uso de su terraza.
Acto II · La reedificación del edificio (1921–1922)
En 1921 la entidad encargó la ampliación y nueva fachada de su sede, ocupando parte de la calle a cambio de una compensación económica al ayuntamiento. El proyecto, atribuido durante mucho tiempo a un autor anónimo, se ha podido identificar gracias al archivo municipal de Alcoy: el arquitecto Joaquín Aracil Aznar. El nuevo edificio, de fachada monumental, se inauguró en agosto de 1922 con un banquete para los socios y reparto de alimentos entre los vecinos necesitados.
Acto III · De Casino Republicano a Círculo Industrial Agrícola (1923–1949)
La dictadura de Primo de Rivera obligó a rebautizar la entidad como Círculo Onteniense; con la Segunda República recuperó su nombre y pasó a llamarse Círculo Republicano. Al estallar la Guerra Civil, la CNT-FAI confiscó el edificio y lo convirtió en Ateneo Libertario, centro de actividad cultural y, según testimonios posteriores, escondite de armas hacia el final de la contienda. Terminada la guerra, el franquismo no devolvió el inmueble a sus antiguos socios: pasó a manos de Falange como Ateneo de Falange. Problemas estructurales del edificio y una hipoteca pendiente llevaron en 1949 a una subasta pública en la que se adjudicó la finca a la Caja de Ahorros, que después la cedió al Hospital de Beneficencia. Finalmente fue arrendada a una cooperativa textil y, más adelante, al actual Círculo Industrial Agrícola.
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